Mariano Rivera. (AP)

NUEVA YORK - Mariano Rivera ha "mal acostumbrado" a los Yankees en su carrera de 19 años en Grandes Ligas. El futuro Salón de la Fama lleva 721 juegos salvados de por vida, convirtiendo con éxito el 89% de sus oportunidades.

Eso es lo que hace tan difícil de creer lo que ha ocurrido en las últimas tres presentaciones del panameño.

El miércoles, Rivera le permitió un sencillo empujador a Adam Dunn para desperdiciar una oportunidad de salvamento ante los Medias Blancas. El viernes, concedió cuadrangular de dos carreras del venezolano Miguel Cabrera para dejar escapar una ventaja sobre los Tigres. Y el domingo, Cabrera y su compatriota Víctor Martínez le sonaron sendos jonrones para que Rivera malograra su tercera oportunidad de salvamento seguida por primera vez en su carrera.

"Simplemente trato de salir a hacer mi trabajo", dijo Rivera después del encuentro del domingo. "En las últimas tres oportunidades no lo he hecho".

Ese noveno inning del domingo vs. Detroit también marcó la primera vez en la carrera de Rivera que el veterano permite dos bambinazos en una situación de salvamento.

De paso, Cabrera se convirtió en el tercer bateador derecho en tener dos cuadrangulares de por vida ante el veterano de 43 años-los otros son el boricua Edgar Martínez y Evan Longoria-y el primer jugador en conectar jonrón en dos turnos consecutivos frente a Rivera.

"Ante Martínez, pues esa bola estuvo ahí en la zona. También con Miguel", expresó Rivera. "Estás enfrentándote a bateadores profesionales. Si no pones la bola donde tienes que ponerla, te la van a dar".

Ahora Rivera ha permitido cinco carreras y siete hits en sus últimos 4.0 innings, empeorando su efectividad de 1.56 a 2.44.

Al preguntársele al manager Joe Girardi si está preocupado por los problemas de Rivera, el capatazo no dijo ni una sola palabra, sino que hizo el gesto de un "cero" con la mano.

"No es que se te olvide lanzar en una semana", dijo Girardi. "Simplemente tuvo una semana mala".

Los Yankees terminaron perdiendo en 12 entradas el miércoles en Chicago, pero lograron dejar en el terreno a los Tigres en los otros dos partidos en que Rivera dejó escapar la ventaja. El héroe de Nueva York en ambas ocasiones fue Brett Gardner, quien dio sencillo el viernes para darle la victoria a los Yankees y luego cuadrangular de oro el domingo.

"Eso no pasa con mucha frecuencia", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "No es muy común que le des a Mariano Rivera dos veces en una misma serie y no ganas ninguno de los dos juegos."

Dijo el abridor de los Yankees, Andy Pettitte: "Es un shock. Él nos 'malcría'. Cuando lo ves desperdiciar uno, y mucho menos tres, es un shock.

"Pero no creo que eso lo vaya a alterar", continuó el zurdo. "Tampoco va a alterar a nadie en este clubhouse. Cuando tengamos una ventaja, nos sentiremos bien confiados con él entrando al juego".

De su parte, a Rivera no se le veía molesto después del partido vs. Detroit. El istmeño reveló que sabe que ha cometido errores en sus últimas tres presentaciones y que simplemente necesita localizar la bola donde quiere.

Al fin y al cabo, con todo y las oportunidades de salvamento desperdiciadas, los Yankees ganaron dos de los tres encuentros.

"Eso es lo más importante", dijo Rivera.