Luis Alfonso Cruz. (LMP)

GLENDALE, Arizona - Luis Alfonso Cruz sabe de las muchas vueltas que uno puede dar en el béisbol profesional. El "Cochito" también ha demostrado que, en ocasiones, la persistencia es premiada con éxitos.

Ese es el caso para el infielder mexicano, quien en cuestión de menos de un año se ha ganado un puesto titular en los Dodgers de Los Angeles y ahora tiene la oportunidad de representar su país en el Clásico Mundial de Béisbol.

"Ha sido un año de ensueño", le dijo Cruz a LasMayores.com. "Toda mi carrera trabajé para llegar a donde estoy y finalmente me han dado la oportunidad. Creo que hay que aprovecharla."

Eso mismo ha hecho el sonorense desde que firmó con los Dodgers en noviembre del 2011. Luego jugar en partes de tres temporadas de Grandes Ligas en Pittsburgh y Milwaukee sin destacarse, Cruz aprovechó a plenitud cuando Los Angeles lo subió desde Triple-A en julio del 2012 ante la lesión de Dee Gordon.

De ahí en adelante Cruz bateó .297 en 78 partidos y 283 turnos al bate, con porcentaje de embasarse de .322, 20 dobles, seis jonrones y 40 empujadas.

Además de la libertad de usar la patadita en la caja de bateo-algo que los coaches de bateo le habían tratado de quitar en el pasado-Cruz atribuye sus éxitos al esfuerzo y su larga trayectoria en los diferentes niveles del béisbol.

"Fue el trabajo más consistente y la experiencia en los juegos en ligas menores, tantos juegos", comentó.

Sí, Cruz ha sido un "trotamundos" en la pelota. Luego de ser firmado por los Medias Rojas en el 2000, pasó a formar parte de las organizaciones de San Diego, Pittsburgh, Milwaukee y Texas antes de finalmente caer en Los Angeles. Además, ha accionado en la Liga Mexicana de Béisbol con Diablos Rojos y en la Liga del Pacífico con Mayos, Yaquis y Tomateros.

Ahora, a sus 29 años de edad ha llegado a los entrenamientos con un puesto, el de la tercera base en los Dodgers. Sin embargo Cruz-hijo de Luis Alfonso Cruz padre, también conocido como "Cochito" y veterano de mil batallas en el béisbol mexicano-no lleva la mentalidad de un titular, sino de alguien que aún lucha por ganarse un espacio. Con ese fin, entrenó en la temporada baja con su compatriota y compañero en los Dodgers y en la selección mexicana, el estelar Adrián González.

"Tengo que trabajar y ganarme un puesto igual", comentó al respecto. "Todos los spring trainings uno viene a ganarse su posición y estoy contento de que me hayan dado la oportunidad de jugar en la tercera.

"Cada spring training tengo que venir a ganarme un puesto porque todos los demás vienen a eso", continuó. "Creo que ésa es la clave para estar enfocado y dar el 100% todos los días."

Además de la madurez y la experiencia, Cruz le da mucha importancia al hecho de poder batear a su manera, con la patadita con la que siempre se acostumbró a implementar.

"Me dejaron jugar como yo juego", dijo. "Es algo que me ha ayudado mucho porque no tengo la presión de hacer algo que yo no sé hacer, sino hacer lo que yo sé hacer desde joven y eso me ha ayudado.

"Eso ha cambiado mi carrera en muchos aspectos, más en el bateo. Es muy simple, hacer el leg kick y hacerle swing a los buenos pitcheos."

CON LA CAMISETA DE MÉXICO
Como parte de su último "año de ensueño", Cruz tiene ahora la oportunidad de el uniforme de México en el Clásico.

"Es lo más bonito", manifestó. "Cualquier pelotero de cualquier país quisiera representar su país en un torneo internacional. Todo el mundo espera que hagamos un buen trabajo y estamos trabajando para eso.

"Estamos con muchas ganas de hacer un tremendo trabajo y demostrar que en México hay un buen béisbol, un buen nivel."