(Getty Images)

SAN FRANCISCO, California -- José Valverde empezó la postemporada con una entrada sin carreras y un salvamento ante Oakland, pero desde entonces su efectividad se disparó.

Ya no más esa recta fulminante del cerrador dominicano. Por el contrario, su promedio de carreras limpias admitidas ha crecido en términos exponenciales.

Los Gigantes de San Francisco apalearon a Valverde el miércoles en su regreso al montículo, cuando permitió dos carreras y sacó únicamente un out en la derrota de los Tigres de Detroit por 8-3 en el primer partido de la Serie Mundial.

"No estuvo terrible. Simplemente no estuvo bien", matizó el piloto de Detroit, Jim Leyland.

Después de que toleró un par de jonrones de dos vueltas en la novena entrada contra los Yanquis en el primer encuentro de la serie por el campeonato de la Liga Americana, los Tigres relegaron a Valverde. Trabajó en su mecánica de lanzamientos durante un receso de 10 días con la intención de agilizar el movimiento de sus piernas.

Cuando los Tigres perdían 6-1 el miércoles, Valverde entró al relevo y abrió la séptima. Ponchó a Tim Lincecum, le permitió un doble al puertorriqueño Angel Pagán y luego un sencillo productor al venezolano Marco Scutaro con un lanzamiento de 94 millas por hora.

El venezolano Pablo Sandoval pegó sencillo y completó una noche de 4-4 con tres vuelacercas y cuatro remolcadas, mientras que Buster Posey bateó un sencillo productor. Ello puso fin a la salida de Valverde luego de 18 lanzamientos.

En cuatro apariciones en los playoffs de este año, el dominicano ha sido vapuleado con nueve carreras y 11 hits en dos entradas y dos tercios: una eficacia de 30.38.

Valverde prefirió no adelantar vísperas sobre si podría volver a lanzar este año.

"Uno nunca sabe", puntualizó. "Mañana es un nuevo día".