SAN FRANISCO - Roberto Kelly, coach de primera base de los Gigantes de San Francisco, sufrió una conmoción el sábado tras ser impactado en la cabeza por una pelota conectada por Buster Posey cuando se encontraba de pie cerca de la segunda base durante una práctica de bateo.

Pero se espera que el panameño Kelly estará el domingo en el primer juego de la serie de campeonato de de la Liga Nacional si recibe el visto bueno de los médicos del equipo.

Kelly fue llevado a un hospital para ser sometido a exámenos y fue dado de alta posteriormente, El preparador físico del equipo, Dave Groeschner, informó en un mensaje de texto que Kelly "estaba mejor y se iba a casa".

"Los doctores le examinarán mañana", dijo Groeschner.

El coach salió del terreno con la ayuda de empleados de los Gigantes y fue retirado en camilla del estadio.

Los Gigantes se entrenaron el sábado en su estadio AT&T Park, un día antes del arranque de la serie de campeonato de la Liga Nacional ante los Cardenales de San Luis.

Kelly, de 48 años, ha sido el coach de la inicial de los Gigantes desde 2008. El panameño jugó con ocho equipos en una trayectoria de 14 campañas en las mayores. Bateó para .290 de por vida con 124 jonrones y 585 empujadas. Como jardinero, Kelly pasó la mayor parte de su carrera con los Yanquis de Nueva York entre 1987-92 y luego otra vez en 2000.

Posey dijo que no vio lo ocurrido.

"Lo alcancé a ver tendido en el terreno como todos los demás. No vi cuando la pelota le pegó", dijo Posey. "Cada vez que alguien sufre un golpe en la cabeza, pues te preocupas. Parecía estar bien. Estaba consciente y respondía a las preguntas".