NUEVA YORK - Cuando Aníbal Sánchez llegó el sábado al Yankee Stadium pudo avistar el terreno donde tuvo la oportunidad de debutar en las Grandes Ligas.

Eso fue el 25 de junio de 2006, cuando el lanzador venezolano de los Tigres de Detroit le tocó ser el abridor con los Marlins de la Florida en el segundo juego de una doble cartelera en el viejo Yankee Stadium.

Sánchez, un derecho de 28 años, no le permitió carreras a los Yanquis al lanzar cinco entradas y dos tercios para llevarse la victoria. Más adelante, en esa temporada, lanzó un juego sin hits.

"Cuando veníamos en el autobús, miré hacia donde estaba el viejo estadio y me vinieron muchos recuerdos, especialmente la victoria en el día de mi debut", dijo Sánchez el sábado.

Seis años después, con los Tigres de Detroit, Sánchez se subirá el domingo al montículo del nuevo Yankee Stadium como abridor del segundo juego de la serie de campeonato de la Liga Americana frente a los Yanquis.

"Esa vez fue mi especial porque mi madre vino por primera vez a Estados Unidos y estuvo conmigo en el estadio", dijo Sánchez.

Ahora su padre, Aníbal, y su madre, Carmen, estarán en las tribunas del Yankee Stadium. "Estoy emocionado. Mañana tendré a mis dos padres", señaló. "Estoy muy agradecido de tener esa oportunidad".

Su rival en la lomita será Hiroki Kuroda, un japonés de 37 años que por primera vez en su carrera saldrá a lanzar sin los habituales cinco días de descanso.

Sánchez, quien llegó a Detroit a mediados de julio tras un canje con los Marlins, viene de encajar la derrota en el tercer partido contra Oakland en la serie de primera ronda de los playoffs.

Pero su desempeño fue propio de alguien que mereció ganar. Cubrió seis innings y un tercio, en los que permitió cinco hits y dos carreras.

Se las verá contra unos Yanquis que el pasado 8 de agosto, en Detroit, le castigaron con siete carreras en tres innings.

Esa fue apenas su tercera salida con los Tigres luego del cambio.

Sánchez se ha asentado desde entonces. Ha acumulado ocho aperturas de calidad (mínimo de seis innings con tres carreras limpias o menos permitidas) en sus últimos nueve salidas con los Tigres, registrando una efectividad de 2.23.

"Ya me siento como una pieza integral del equipo", dijo Sánchez. "Cuando llegué, fue bastante difícil. No conocía a nadie, tuve que hacer amigos", dijo Sánchez. "Pero ya estoy en sintonía y complacido de formar parte de una tremenda rotación. Estoy realmente contento de estar viviendo este momento de una temporada.

Agente libre tras la Serie Mundial, la cotización de Sánchez va en aumento.

El mánager de los Tigres Jim Leyland comentó que Sánchez logró adaptarse a su nuevo equipo tras las dificultades normales que se producen tras un cambio.

"Tuvo que conocer al mánager, al coach de pitcheo, a sus compañeros", indicó Leyland. "Su esposa estaba embarazada y el hijo acaba de nacer. Hay mucho estrés cuando te transfieren a otro equipo, sobre todo uno luchando por ganar la división y con mucha responsabilidad. Se familiarizó un poco con la liga ... se precisa de algo tiempo para adaptarse a un nuevo entorno y él lo ha hecho muy bien".

También ayudó a que en los Tigres se encontró con un núcleo de compatriotas, como el tercera base Miguel Cabrera, el jardinero novato Avisail García y el intermedista Omar Infante, éste último dentro del mismo canje con los Marlins.

"Somos un grupo especial", dijo.