En un atardecer refrescado por una llovizna, los Rojos retiraron el número 13 usado por David Concepción en una emotiva celebración ante la presencia de su familia, amigos y los fanáticos que lo ovacionaron de pie desde el momento en que hizo entrada al Great American Ballpark.

En un podio colocado entre el home y la primera base, en frente del dogout de Cincinnati, rodado de sillas por ambos lados, Marty Brenaman dirigió la ceremonia.

Del lado del home estuvieron sentados Bernie Store (gerente del clubhouse), Robert Castellini, Joe y Thomas Williams, Rob Butcher, Rex Nuxhall, ken Griffey Sr, George Foster, Joe Morgan, Johnny Bench, Tany Pérez y Sparky Anderson.

Del lado de la inicial se sentaron David Concepción, su esposa Dilia, sus hijos David Alejandro, David Eduardo y Daneska acompañados de un selecto grupo de amigos.

Desde la entrada del campocorto de la Gran Maquinaria Roja de los 70, la atmósfera dentro del parque irradiaba electricidad y emociones con una ovación que se calmó cuando todos tomaron sus asientos.

Primero habló el señor Castellini en representación de los Rojos, enfatizando la grandeza de Concepción dentro y fuera del terreno con el uniforme escarlata. Destacó además el sentimiento de los fanáticos y la ciudad de Cincinnati hacia quien fuera conocido como el Rey David. Invitaron a Alex González, actual campocorto del equipo y nativo de Maracay como David, para que hiciera presencia en el terreno con el uniforme numero 13.

Se presentaron imágenes de David cuando jugaba, emocionando a los asistentes por los recuerdos. Luego hubo una intervención de Omar Vizquel en un video que apareció en la pantalla del estadio diciendo que David había sido su mayor inspiración como pelotero y que juntos llevarían el 13 a Cooperstown

Le tocó hablar a David luego de que le hicieran entrega de un óleo con su imagen empezando una jugada de dobleplay y un trofeo de cristal con todos sus logros grabados en el mismo.

En ese momento se hizo un llamado para que todos voltearan hacia el palco de prensa ubicado detrás del home y se develó el número 13 que de ahora en adelante no será nunca más usado en el equipo. Las lágrimas hicieron presencia en los ojos de Concepción, de sus familiares y de muchos de los fanáticos.

A pesar de tener escrito un discurso, las palabras no salieron de la boca de David ya que las lágrimas lo hicieron más difícil. "Quiero darle las gracias a los mejores fanáticos del mundo, la gente de Cincinnati. Me sentía más cómodo jugando el campocorto y esto es realmente lo más duro que me ha tocado hacer en Cincinnati".

Luego de agradecer a todas las personas empezando por su familia e incluyendo al fallecido ligamayorista venezolano Alfonso "Chico" Carrasquel, sus managers, sus coaches, sus compañeros y sus amigos que lo acompañaron a lo largo de su extraordinaria carrera.

"Mucha gente piensa que el 13 es de mala suerte pero tanto a mí como a la ciudad de Cincinnati nos trajo muy buena suerte por 19 años consecutivos", agregó el homenajeado.

Las lágrimas se hicieron presentes en los ojos de los que estábamos en el terreno así como los de las gradas. En varias oportunidades tanto David como sus familiares tuvieron que secar sus lágrimas que inundaron sus ojos por la emoción.

Al terminar sus palabras, la ovación se hizo mayor y todos corearon ruidosamente su nombre "David, David, David" haciendo que saludara a todos los fanáticos.

Sus compañeros lo abrazaron uno por uno y el momento crucial llegó cuando estuvo frente a Bernie Stowe. Ambos se abrazaron y lloraron por tan especial ocasión. Los fanáticos y los peloteros de ambos equipos aplaudieron a David, quien procedió a saludar a los integrantes del equipo de Cincinnati primero y luego a los de los Marlins de la Florida en su camino fuera del terreno.

Fue uno de los momentos más bonitos que se puede presenciar y el honor más grande que se le pueda hacer a cualquier pelotero. Las generaciones siguientes no podrán nunca olvidar a quien nos llenó de tantos gratos momentos.

Ya está en el Salón de la Fama de Venezuela, de los Rojos, del Caribe y sólo le falta llegar a Cooperstown para eternizar su legado.

David.......gracias por tantos emocionantes recuerdos.